El Poder del Enfoque

El problema es que queremos hacer demasiadas cosas. Y todas para ya. Quiero leer, escribir, ir al gimnasio, ver esa peli, hacer un curso de nutrición, mejorar mi oratoria, ser buen padre, marido, hijo… ¡Lo tengo crudo!

Pero como eres de los míos y ya sabes de que va esto, me dirás que lo único que he de hacer es centrarme. Ya, eso quisiera yo. Y sin embargo, así es. Es cuestión de prioridades y enfoque. Nada más. Llevar la atención hacía donde te quieres dirigir.

No me gusta oír el famoso “no tengo tiempo” y como comprenderás no lo suelo esgrimir como excusa. Sin embargo he de reconocer que es difícil sacarle mayor partido a mis días. Incluso le resto horas al sueño a sabiendas de que no es lo mejor para mí.

Pero la cuestión es, ¿estoy siendo productivo o simplemente me mantengo ocupado?

Esta es la pregunta que me hice hace poco y que yo mismo me respondí durante uno de los módulos de mi formación en PNL.

Aprovechando unos de esos momentos de introspección personal, tomé papel y lápiz, y dejando de lado el bonito pero inútil (en ese momento) programa de mapas mentales que me había montado, empecé a escribir. Los fui anotando todos, sin orden alguno. Como me iban surgiendo.

Me tomó bastante tiempo, demasiado, así que te aconsejo que no te eternices y pases rápidamente a la segunda fase. Sí, ya lo sé. He cambiado de sujeto. Ahora te hablo en imperativo. Pero es que el ejercicio, yo, ya lo hice 🙂

Una vez la hoja repleta de “debo y debería”, empieza a tachar todo lo que te parezca superfluo, no prioritario. Posiblemente te des cuenta de que hacen referencia a varios aspectos de tu vida. Personal, profesional, familiar, salud, ocio…

Ahora céntrate y elige uno por cada apartado. Cuando los tengas, sigue afinando y reduce la lista a 3. ¿Ya los tienes? ¿Sí? Pues ahora, paciencia. Puede que te cueste. A mí se me hizo eterno. Quédate sólo con uno. Si, lo sé, es complicado. Pero ese el trato ¿Un truco? Piensa en cuál de ello provocará el mayor cambio en tu vida. Ese suele ser el bueno.

Cuando lo tengas claro, grábalo en tu mente. Si has llegado hasta aquí seguramente habrá pasado tiempo, un buen rato. Y quizás también como en mi caso, un mal rato… al menos de cierta indefinición. Pero ya lo tienes, así que ve a por él.

Quiero eso decir que debes olvidarte del resto. No. Solo que no vas a sentir la misma presión por lograrlos. Ahí están, los puedes ver de reojo pero no están frente a ti. 

Recuerda dale prioridad a la calidad, no la cantidad. En este caso, menos es más. Lo contrario solo te traerá falta de enfoque y de confianza. Y recuerda, no trates de buscar si llevo razón o no, si funciona o no, solo pruébalo. Es lo que hago. Si me va bien, lo tomo. Sino, suelto lastre.

Por cierto, lo habrás pillado, ¿no? Y es que aunque no lo haya dicho, estoy hablando de tus objetivos.

 

“Para Que Tu Mañana Sea Diferente”

 

 

5 Comments

  1. Miguel Diaz dice:

    Chapeau! Me abres los ojos.

  2. Gracias Miguel!
    Y ya sabes! Averigua cual es tu principal objetivo en este momento y ve a por él
    Saludos,

  3. FERNANDO dice:

    Me a parecido muy bueno,siguiendo a la linea de los objetivos.

    Un saludo

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