Coaching y desarrollo personalEl desarrollo personal es muy potente. Pero también peligroso. ¿Por qué? Pues porque una vez inmerso en él sólo tienes dos salidas. O avanzas o te frustras.

El problema está en ese pequeño o gran espacio que existe entre lo que quieres ser y lo que eres. Cuanto mayor sea, mayor será tu decepción. Y cuanto menor sea, mayor tu satisfacción. Depende de ti decidir como vas a reducirlo. Limitándote o superándote.

Primera solución:

Te lo tomas relax y disfrutas de tu pequeña zona de confort. Y haces de esto tu filosofía de vida. ¡Que no es mal elección tampoco! Pero no es la mía.

Segunda solución:

Te marcas tus objetivos y tratas de ir a por ellos. Profesionales, personales, los que sean. Sin olvidar que lo importante es en quién te convierte en el camino. Y de disfrutar.

Lo primero que has de tener claro en este caso es hasta donde quieres llegar. Porque llegar, vas a llegar. Tu mismo te marcas tus límites.

Lo segundo, que necesitarás varias cosas. Más tiempo, energía, fuerza. Pero eso lo damos por hecho. El que algo quiere algo le cuesta, ¿no? Pero también nuevos conocimientos. Y aquí quería llegar yo. A donde llegué en su día.

Decenas de libros, cientos de artículos, multitud de blogs, audios, videos. Mucho conocimiento. Pero poca acción. O lo que es lo mismo, poca sabiduría. Porque entiendo la sabiduría como la aplicación del conocimiento, del saber. Sabes que es parte imprescindible. Lo sabes pero nada. “Rien de rien”. Ahí te quedas.

– “Hola, soy Pepito. No soy asertivo. Me cuesta decir lo que pienso”.
– Bueno, pues entonces cambia! Si eres poco asertivo y te cuesta cantarle las 40 a tu vecino, también puedes ser lo contrario, no?
– ¿Cómo? ¡Si ya me he leído la biblia en verso sobre este tema!
Simplemente cambiando tu comportamiento.
– ¡No puedo!
– ¡Claro que puedes! Es una elección. Tu elección.
– Es que si hago eso, entonces ya no soy yo.
– Tú lo has dicho. Ya no serías tú. Pero precisamente de eso se trata. De NO SER TU. De ser otro. Si quieres resultados diferentes, tendrás que hacer cosas diferentes.
– ¿Entonces el problema soy yo?
– No, el problema no eres tú. Pero sí está en ti. Igual que la solución. Si no eres la persona que quieres ser entonces emprende acciones para cambiar ese alguien. Céntrate en ti y en lo quieres. Pasa a ser proactivo y no espectador.

Y es que como dijo Friedrich Engels,
“Una onza de acción es el valor de una tonelada de teoría”.

 

1 Comment

  1. Zulema dice:

    Muy buen post. Es verdad, uno elige como tomarse la vida, aunque a veces la vida te golpea de tal forma que es imposible no caer en la cuenta que no servimos.
    Yo he pasado por esos momentos donde las puertas se cierran y te quedás parado sin saber que hacer pensando que no servis para nada, me ayudó a creer en mi un programa para mejorar la autoestima y logré salir adelante.
    Lo comparto con ustedes: http://www.miautoestima.com/programa-aumentar-autoestima-buscar-trabajo
    Ojalá les sirva como a mi.

    Gracias y saludos

Leave a Comment