Cansado de todos esos viejos hábitos, por fin decides acabar con ellos. Son varios, los mismos que te propusiste eliminar al comenzar el año. Pero han pasado ya varios meses y tu fuerza de voluntad se ha ido erosionando al mismo tiempo que tu autoestima. Pero una vez vencida la desidia, la falta de interés y la procrastinación, alcanzada ya la suficiente motivación, te enfrentas entonces a dos alternativas.
Dar un cambio drástico y llevártelos por delante de golpe y porrazo, o hacerlo gradualmente e ir poco a poco en busca de tus nuevos objetivos.
Sobre la primera alternativa, no me extenderé. Francamente, no la veo. No conozco a nadie que, de la noche a la mañana, haya logrado eliminar el 100% de sus malas prácticas. Son demasiados años, millones de conexiones neuronales ancladas en nuestro cerebro y numerosas responsabilidades los que nos lo impiden. Existen casos, a buen seguro, pero más consecuencia de grandes traumas vivenciales que de la propia fuerza de voluntad. Vamos, que mejor no nos llegue el cambio por esa vía.
El segundo método es más efectivo, lo digo por experiencia. El principio es simple. Se trata de ir cambiando los hábitos de uno en uno y de mes en mes. Algo parecido a lo que hizo Benjamin Franklin, si bien los suyos eran periodos de una semana. En nuestro caso, y tras un año, habrás logrado superar doce de tus viejas conductas, lo cual, pensándolo bien, es brutal. Sobre todo teniendo en cuenta que hay persona que no cambian una en años. Al menos hasta que cumple los 40…
Y me preguntarás, “pero¿ por qué un mes? Precisamente aquí radica el truco. Al menos uno de ellos. Efectivamente, como muchos de vosotros sabéis, los especialistas en el comportamiento humano afirman que son necesarios 21 días para cambiar un hábito y que si lo mantenemos de 6 a 9 meses formará parte de nuestra conducta. Así que 30 días bastarán ampliamente para lograr ese primer objetivo.
Pero lo realmente importante, lo que hace de este método un sistema eficaz, es el hecho de no fijarse meta más allá de ese plazo. Es decir, en vez de centrarte en su completa eliminación, obligando tu cuerpo y tu mente a realizar un esfuerzo demasiado grande, les das libertad para volver a su antiguo estado más allá de esa fecha. ¡Siempre puedes volver al redil si así lo decides! Les liberará así de una enorme presión. Pero no te preocupes, al finalizar ese periodo, tu mente ya se habrá hecho a la idea y no desearás volver atrás.
Y si tan bien funciona, ¿por qué no cambias 2, 3 o incluso 4 hábitos al mismo tiempo? Simplemente porque fracasarás. Has de estar 100% enfocado en ese único objetivo y dedicarle toda tu atención y energía. Tendrás que tirar de mucha voluntad y constancia. Recuerda que tu mente, adicta a esa idea o pensamiento, no te lo pondrá fácil.
Y no olvides ponerlo todo de tu parte. Pon tus retos por escrito, anota tus progresos, busca apoyos y sobre todo aprende de los fallos.
Así que dime, ¿qué piensas cambiar en este mes que acaba de empezar? ¿Qué vas a hacer diferente en los próximos 30 días?
Plantéate un objetivo y ponte a prueba. Mejor aún, pónlo por escrito más abajo en comentarios y deja constancia del mismo. Y no olvides volver el mes que viene y contarnos que tal te fue.
Aquí os dejo el mío: “lograr no quejarme durante 3 días seguidos”. No tengo claro que me baste un mes…

 

4 Comments

  1. Emilio dice:

    A veces por desgracia los objetivos no se cumplen…Pero ahi que intentarlo por todos los medios!

  2. Francisco Marin Francisco Marin dice:

    Emilio, ciertamente no todos se cumplen pero si consigues aprender y disfrutar durante el camino, ya habrás conseguido mucho.
    Un abrazo
    Paco Marín

  3. Joseph dice:

    Hola amigo, muy interesante el formato de tus post, muy directos y sabes (como diría el dermatologo) al grano.

    Respondeme algo, en el caso de querer formar el habito de una sana y fuerte autoestima, esta conlleva mas de un par de cosas. Para cada una de esas cosas debe de emplearle un mes??? BENDICIONES!!!

    • Francisco Marin Paco dice:

      Hola Joseph, ante todo gracias por tu comentario.

      Efectivamente intento ser directo y claro respecto al hecho de que cada cual debe asumir sus responsabilidades y tratar de avanzar en su desarrollo personal.

      Para responder a tu pregunta te diré que lo ideal sería definir tu objetivo principal y posteriormente dividirlo en “minis” objetivos. De esta forma podrás afrontarlos de uno en uno tal y como lo explico en el post, sin necesidad de pensar en todos ellos y sentirte abrumado.

      En cuanto al tiempo te recomiendo que los trabaje durante un mes aunque se ha demostrado que 3 semanas bastan para inculcar un nuevo hábito. Hablo de un mes por ser un tiempo mas fácil de controlar y asegurar al 100% ese cambio.

      De todas formas depende un poco de ti y de las sensaciones que vayas teniendo. Algunos retos quizás te serán más fáciles de superar que otros y ahí dependerá un poco de ti, aunque siempre con un mínimo de 3 semanas.

      Espero haber respondido a tu pregunta y haberte sido de utilidad.

      Saludos,

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